PLATAFORMAS VIBRATORIAS

23/10/11

El origen de este método de trabajo se remonta  a los años 80, en el que un grupo de científicos rusos desarrolló un programa de entrenamiento para los astronautas. El objetivo de este entrenamiento era evitar las degeneraciones articulares y musculares por el periodo de baja gravedad. Ya sabemos por tanto como empezó todo, pero la transcendencia que está teniendo en la actualidad en cada domicilio es lo que no sabemos. Al igual que la correcta utilización de las plataformas genera aumentos de fuerza y flexibilidad en músculos y tendones; la mala utilización seguramente llegará a provocar problemas de salud prácticamente irreversibles o por lo menos susceptibles de quirófano. Y es que a veces es necesario ser extremistas para explicar las cosas, ya que la sociedad solo entiende de blanco o negro.

Existen tres tipos de plataformas vibratorias según los ejes de movimiento que generan. Así pues nos encontraremos las plataformas oscilantes, las plataformas verticales y las plataformas triplanares.

Pero todo no va a ser negativo, con la utilización de las plataformas de manera adecuada  podemos obtener:

 

1.    Mejoras en el sistema cardiovascular

2.    Efectos sobre la densidad ósea.

3.    Mejoras de la flexibilidad.

4.    Mejora del sistema propioceptivo.

5.    Aumento de la masa muscular.

 

El protocolo a seguir cuando vayamos a empezar un entrenamiento con plataformas es el siguiente:

 

1.    Descartar posibles contraindicaciones en el individuo.

2.    Evaluar la postura correcta sobre la plataforma.

3.    Comenzar con posiciones isométricas en distintos rangos articulares durante las primeras sesiones.

4.    Posteriormente utilizar posiciones que impliquen distintas cadenas musculares.

5.     No pasar los 5-6 minutos de entrenamiento en la 1ª sesión.

6.     No pasar de 90 segundos por serie, con mismo tiempo de descanso.

7.     Evaluar los cambios, molestias, etc …

8.    Aumentar la carga de entrenamiento en tiempo e intensidad.

9.     No pasar de 30 minutos de entrenamiento por sesión.

10. No bajar de 20 Hz ni superar los 50 Hz de frecuencia.

 

Y por último destacar las contraindicaciones absolutas en el uso de plataformas vibratorias.

 

1.    Marcapasos

2.    Embarazo

3.    Trombosis aguda

4.    Inflamación aguda

5.    Tumores o patologías malignas

6.    Implantes recientes

7.    Fracturas recientes

8.    Tendinopatías agudas

9.    Litiasis de vías renales y biliares

10.Osteoartritis, artritis ,artrosis

 

Recomiendo por tanto que la utilización de las plataformas vibratorias esté supervisada por profesionales cualificados y dejemos de investigar de manera inconsciente con nuestro cuerpo porque el desconocimiento provocará lesiones.